Foto cedida por Caromicforever
Escrito por Céfiro
He aquí mi pequeña historia personal de como llegué a la comunidad de seducción y porqué entre otros factores me interesa las relaciones y la psicología:
Corría el año 2006, un año plagado de esperanzas y de sueños que se alzaban en el horizonte para gente emprendedora como yo. Por aquel entonces yo era una persona normal, con mis miedos, mis metas personales y mis ambiciones. No sabía practicamente nada de relaciones, ni de ligue, ni de los gustos que tenían las mujeres. Había crecido en un ambiente hostil marcado principalmente por la dura figura paterna de mi padre que me hacía sentir fatal cada vez que hacía algo que le disgustaba o cometía una equivocación.
Me limitaba con absurdas creencias las cuales le habían implantado a él cuando era pequeño, le hacía caso a mis profesores, a la televisión y a los libros basura que hablaban de relaciones desde un plano lógico o desde una visión patética de hombre.
Me atemorizaba no hacer las cosas bien, me pegaban casi siempre y constantemente marcado por la creencia de padre= malo y madre= sobreprotectora, cuando la realidad es que la culpa era de ella por haberse casado con una persona como él, por no tener criterio y saber seleccionar bien al candidato el cual compartiría el resto de su vida.
Yo, al igual que muchos, había crecido siendo una buena persona (y aún lo soy), demasiado blanda moralmente y buena de corazón, hasta tal punto que a veces era tonto, me faltaba maldad para realizar ciertos actos que otra persona en mi lugar fuera echo sin dudar. Estaba engañado, con una venda en los ojos que me mpedía ver lo que se estaba cociendo a mi alrededor. Mientras auténticos cretinos salian con mujeres y vivían aventuras apasionadas, yo me tenía que conformar con las "sobras" o con lo que me topaba por internet.
Y fué en este último escenario cuando me ocurrió algo que realmente iva a cambiar mi forma de concebir las relaciones. Como ya dije antes, allá por el 2006 me cruzé por internet con lo que en un principio creí que era una chica normal y mentalmente sana. Pronto descubriría que eso sería un total error por mi parte. Al principio todo iva sobre ruedas, yo intentaba mostrar mi mejor cara (la que por aquel entonces sin saber nada de ligue podía tener). Intentaba caer simpático y que descubriese que mi personalidad era la de alguien especial e inteligente.
Entonces, después de varias semanas de chateo empedernido le propuse vernos. Se mostró algo reacia porque según me dijo había tenido una mala experiencia con alguien que conoció en el pasado por internet. No obstante, después de insistir un poco la acabé convenciendo para que viniese al encuentro y sin ninguna amiga, que dijo que en un principio se quería traer.
Ya en la "cita" todo fué bien, dimos un agradable paseo, nos sentamos y charlamos un rato. Me mostré juguetón y despreocupado y generé atracción y confianza en la medida que por aquel tiempo yo sabía hacer. Todo hacía pensar que iva a ir todo genial ya que la chica quería volver a verme.
Pero algo sucedió... pasadas unas semanas y habiendo quedado ya varias veces los dos, me comporté como un "proveedor", le hice caso a todas mis ABSURDAS creencias las cuales me enseñaron de crio y comencé a meter la pata. Le compré un peluche el cuál no aceptó, yluego intenté sin haber generado ROMANCE que nos besásemos. Craso error, ya que se enfadó y yo como un vulgar "cobarde" me marché de la escena y tiré el peluche a la basura. Peluche que más tarde recuperaría porque me deshize de él en una bolsa y no se manchó de porquería.
Como imaginarme que aquella acción sería el desencadenante de un ODIO irrefutable hacia mi persona y que acabaría totalmente con mi autoestima y mis ganas de vivir.
Ella comenzó con las manipulaciones, a hacerse la víctima delante de todo el mundo, a soltar lagrimitas con cualquier cosa, a decir que yo era malo, y a chillar por TODO. Y yo, tonto y pardillo, cuanto más intentaba arreglar las cosas, más la alejaba, ME PERDIÓ EL RESPETO e intentó (y lo consiguió) apoderarse de mis amigos, obtuvo su confianza y me los puso en contra. En mi ciudad por donde yo pasaba me señalaban, se inventó todo tipo de artimañas para hacer creer a la gente que yo era realmente un mal tipo, dijo que era un acosador, un pesado, una persona a evitar y con la cual jamás salir.
Dijo y juró que yo fumaba (falso por cierto ya que soy deportista y cuando más joven tenía asma temporal), me hacía sentir fatal por cualquier deseo como hombre, por las mañanas NO TENÍA GANAS de levantarme de la cama. Sentía una angustía terrible cuando sonaba el despertador y me decía a mi mismo: "Tienes que volverte a enfrentar al mundo". Me afectaba terriblemente lo que la gente pensara de mí.
Intente una y otra vez arreglar las cosas y era inutil, ser reia EN MI CARA, engañaba a la gente, tergiversaba la información, gritaba, manipulaba, y yo desarrollé una psicósis afectiva llamada enamoramiento. Pero eso no es amor, el amor es algo POSITIVO, y lo que desarrollé hacia su persona era algo negativo, una psicosis de querer arreglar las cosas y no poder. No porque yo no quisiera, era porque ella sabía que así TENÍA EL CONTROL SOBRE MÍ, que haciéndome sentir culpable me arrastraría como un perrito faldero y haría cualquier cosa por complacerla.
Era un callejón sin salida, un pozo sin fondo del cual ME COSTÓ salir casi medio año. Fuera donde fuera la veía. Si bajaba a mis pisos allí estaba, filtreando con mis "amigos" mientras me ponía cara de desaprobación y me miraba enrevesada. Si iva a la playa allí estaba, si iva a dar una vuelta allí estaba con las amigas, poniéndome a parir y diciéndome de todo reduciendo así mis posibilidades de salir con otra persona.
ERA UNA PESADILLA, o peor aún, se me cerraban casi todas las puertas. Era patético, la situación se me fué de las manos. Si bien es verdad que yo no soy ningún santo, puedo asegurar que al lado de esa persona LO ERA.
Al final después de mucho la borré del MSN, del móvil, de mi vida y me fué paulatinamente dejando en paz. Yo por una parte quería que me dejase, pero por otra el lazo negativo que se había construido era similar al del sindrome de estocolmo. Mi mente no quería que se fuese del todo, eran dos caras de una moneda. Algo en tu subconsciente te dice que tiene miedo de perder a esa persona que tanto daño te ha echo. Es una atracción peligrosa y a muchas mujeres les ocurre con sus maridos, los cuales les agreden y aún así los acaban defendiendo. Es una clara y total FALTA DE OPCIONES, de poner todos los huevos en la misma cesta y de que tu felicidad dependa de una persona.
Afortunadamente, ella se echó un novio o algo por el estilo y yo... me AUTOSUPERO todos los días. Aprendo psicología, hablo con la gente, me ARRIESGO y converso con mujeres, salgo a sitios donde el resto de los hombres se quedan en la barra yo voy a entablar relaciones con personas, salgo de mi zona de comodidad constantemente, trabajo por objetivos como asesor comercial, me pulo la confianza, la inteligencia, la autoestima y todo para ser mejor persona. Para comprender un poco mejor las relaciones, a los humanos, a las mujeres y para no ser como los demás.
Y para que nunca jamás mientras viva me vuelva a ocurrir, ni a mi ni a nadie, todo lo que me sucedió en aquél amargo año 2006.
TODO lo que aprendí E.V.G me sirvió para ser mucho MÁS fuerte ante la vida.
¡Carpe Diem!
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P.D: Estos días actualizaré más a menudo.
Escrito por Céfiro
He aquí mi pequeña historia personal de como llegué a la comunidad de seducción y porqué entre otros factores me interesa las relaciones y la psicología:
Corría el año 2006, un año plagado de esperanzas y de sueños que se alzaban en el horizonte para gente emprendedora como yo. Por aquel entonces yo era una persona normal, con mis miedos, mis metas personales y mis ambiciones. No sabía practicamente nada de relaciones, ni de ligue, ni de los gustos que tenían las mujeres. Había crecido en un ambiente hostil marcado principalmente por la dura figura paterna de mi padre que me hacía sentir fatal cada vez que hacía algo que le disgustaba o cometía una equivocación.
Me limitaba con absurdas creencias las cuales le habían implantado a él cuando era pequeño, le hacía caso a mis profesores, a la televisión y a los libros basura que hablaban de relaciones desde un plano lógico o desde una visión patética de hombre.
Me atemorizaba no hacer las cosas bien, me pegaban casi siempre y constantemente marcado por la creencia de padre= malo y madre= sobreprotectora, cuando la realidad es que la culpa era de ella por haberse casado con una persona como él, por no tener criterio y saber seleccionar bien al candidato el cual compartiría el resto de su vida.
Yo, al igual que muchos, había crecido siendo una buena persona (y aún lo soy), demasiado blanda moralmente y buena de corazón, hasta tal punto que a veces era tonto, me faltaba maldad para realizar ciertos actos que otra persona en mi lugar fuera echo sin dudar. Estaba engañado, con una venda en los ojos que me mpedía ver lo que se estaba cociendo a mi alrededor. Mientras auténticos cretinos salian con mujeres y vivían aventuras apasionadas, yo me tenía que conformar con las "sobras" o con lo que me topaba por internet.
Y fué en este último escenario cuando me ocurrió algo que realmente iva a cambiar mi forma de concebir las relaciones. Como ya dije antes, allá por el 2006 me cruzé por internet con lo que en un principio creí que era una chica normal y mentalmente sana. Pronto descubriría que eso sería un total error por mi parte. Al principio todo iva sobre ruedas, yo intentaba mostrar mi mejor cara (la que por aquel entonces sin saber nada de ligue podía tener). Intentaba caer simpático y que descubriese que mi personalidad era la de alguien especial e inteligente.
Entonces, después de varias semanas de chateo empedernido le propuse vernos. Se mostró algo reacia porque según me dijo había tenido una mala experiencia con alguien que conoció en el pasado por internet. No obstante, después de insistir un poco la acabé convenciendo para que viniese al encuentro y sin ninguna amiga, que dijo que en un principio se quería traer.
Ya en la "cita" todo fué bien, dimos un agradable paseo, nos sentamos y charlamos un rato. Me mostré juguetón y despreocupado y generé atracción y confianza en la medida que por aquel tiempo yo sabía hacer. Todo hacía pensar que iva a ir todo genial ya que la chica quería volver a verme.
Pero algo sucedió... pasadas unas semanas y habiendo quedado ya varias veces los dos, me comporté como un "proveedor", le hice caso a todas mis ABSURDAS creencias las cuales me enseñaron de crio y comencé a meter la pata. Le compré un peluche el cuál no aceptó, yluego intenté sin haber generado ROMANCE que nos besásemos. Craso error, ya que se enfadó y yo como un vulgar "cobarde" me marché de la escena y tiré el peluche a la basura. Peluche que más tarde recuperaría porque me deshize de él en una bolsa y no se manchó de porquería.
Como imaginarme que aquella acción sería el desencadenante de un ODIO irrefutable hacia mi persona y que acabaría totalmente con mi autoestima y mis ganas de vivir.
Ella comenzó con las manipulaciones, a hacerse la víctima delante de todo el mundo, a soltar lagrimitas con cualquier cosa, a decir que yo era malo, y a chillar por TODO. Y yo, tonto y pardillo, cuanto más intentaba arreglar las cosas, más la alejaba, ME PERDIÓ EL RESPETO e intentó (y lo consiguió) apoderarse de mis amigos, obtuvo su confianza y me los puso en contra. En mi ciudad por donde yo pasaba me señalaban, se inventó todo tipo de artimañas para hacer creer a la gente que yo era realmente un mal tipo, dijo que era un acosador, un pesado, una persona a evitar y con la cual jamás salir.
Dijo y juró que yo fumaba (falso por cierto ya que soy deportista y cuando más joven tenía asma temporal), me hacía sentir fatal por cualquier deseo como hombre, por las mañanas NO TENÍA GANAS de levantarme de la cama. Sentía una angustía terrible cuando sonaba el despertador y me decía a mi mismo: "Tienes que volverte a enfrentar al mundo". Me afectaba terriblemente lo que la gente pensara de mí.
Intente una y otra vez arreglar las cosas y era inutil, ser reia EN MI CARA, engañaba a la gente, tergiversaba la información, gritaba, manipulaba, y yo desarrollé una psicósis afectiva llamada enamoramiento. Pero eso no es amor, el amor es algo POSITIVO, y lo que desarrollé hacia su persona era algo negativo, una psicosis de querer arreglar las cosas y no poder. No porque yo no quisiera, era porque ella sabía que así TENÍA EL CONTROL SOBRE MÍ, que haciéndome sentir culpable me arrastraría como un perrito faldero y haría cualquier cosa por complacerla.
Era un callejón sin salida, un pozo sin fondo del cual ME COSTÓ salir casi medio año. Fuera donde fuera la veía. Si bajaba a mis pisos allí estaba, filtreando con mis "amigos" mientras me ponía cara de desaprobación y me miraba enrevesada. Si iva a la playa allí estaba, si iva a dar una vuelta allí estaba con las amigas, poniéndome a parir y diciéndome de todo reduciendo así mis posibilidades de salir con otra persona.
ERA UNA PESADILLA, o peor aún, se me cerraban casi todas las puertas. Era patético, la situación se me fué de las manos. Si bien es verdad que yo no soy ningún santo, puedo asegurar que al lado de esa persona LO ERA.
Al final después de mucho la borré del MSN, del móvil, de mi vida y me fué paulatinamente dejando en paz. Yo por una parte quería que me dejase, pero por otra el lazo negativo que se había construido era similar al del sindrome de estocolmo. Mi mente no quería que se fuese del todo, eran dos caras de una moneda. Algo en tu subconsciente te dice que tiene miedo de perder a esa persona que tanto daño te ha echo. Es una atracción peligrosa y a muchas mujeres les ocurre con sus maridos, los cuales les agreden y aún así los acaban defendiendo. Es una clara y total FALTA DE OPCIONES, de poner todos los huevos en la misma cesta y de que tu felicidad dependa de una persona.
Afortunadamente, ella se echó un novio o algo por el estilo y yo... me AUTOSUPERO todos los días. Aprendo psicología, hablo con la gente, me ARRIESGO y converso con mujeres, salgo a sitios donde el resto de los hombres se quedan en la barra yo voy a entablar relaciones con personas, salgo de mi zona de comodidad constantemente, trabajo por objetivos como asesor comercial, me pulo la confianza, la inteligencia, la autoestima y todo para ser mejor persona. Para comprender un poco mejor las relaciones, a los humanos, a las mujeres y para no ser como los demás.
Y para que nunca jamás mientras viva me vuelva a ocurrir, ni a mi ni a nadie, todo lo que me sucedió en aquél amargo año 2006.
TODO lo que aprendí E.V.G me sirvió para ser mucho MÁS fuerte ante la vida.
¡Carpe Diem!
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P.D: Estos días actualizaré más a menudo.






























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