
Foto extraida de Fabianophoto
Escrito por Céfiro
Hace tiempo que escribí unos artículos realmente interesantes referentes a la lógica masculina en la seducción y he de decir que he estado investigando sobre el tema y aún quedan muchísimas cosas por decir.
Hoy les traigo una serie de puntos para que puedan comprobar de primera mano como somos de distintos los hombres y las mujeres en la seducción, más concretamente en nuestra comunicación:
Los idiomas de los hombres y las mujeres tienen las mismas palabras, pero la manera de usarlas ofrecen significados diferentes.
Sus expresiones son similares, pero tienen diferentes connotaciones o énfasis emocionales. Las malas interpretaciones son muy comunes. De manera que cuando surgen problemas de comunicación, creemos que se trata simplemente de uno de esos malentendidos esperados y que con un poco de ayuda seguramente terminaran entendiéndose.
Para expresar plenamente sus sentimientos, las mujeres adoptan la licencia poética y usan varios superlativos, metáforas y generalizaciones.
Para expresar plenamente sus sentimientos, las mujeres adoptan la licencia poética y usan varios superlativos, metáforas y generalizaciones. Los hombres toman erróneamente dichas expresiones en forma literal. Como no entienden el significado buscado, reaccionan en forma negativa sin brindar apoyo alguno.
Las mujeres dicen cosas como estas: "nunca salimos", "ya no me amas", "ya nadie me escucha"...
Los hombres responden así: “Eso no es verdad. Salimos la semana pasada", “Por supuesto que si, por eso estoy aquí”, “Pero si te estoy escuchando en este momento”...
Podrá verse de que manera la traducción “literal” de las palabras de una mujer podía fácilmente engañar a un hombre acostumbrado a utilizar el discurso como un medio de transmitir solo hechos e información. También podemos ver de que manera las respuestas de un hombre pueden conducir a una discusión. Una comunicación poco clara y poco afectuosa constituye el principal problema en las relaciones. La queja número uno de las mujeres respecto de las relaciones es la siguiente: “No me siento escuchada”. ¡Incluso esta queja es comprendida e interpretada en forma errónea!
La traducción literal de un hombre para la expresión “No me siento escuchada” lo conduce a invalidar y discutir los sentimientos de ella. Piensa que Sí la escuchó dado que puede repetir lo que ella dijo. Una traducción de la expresión de una mujer que dice “No me siento escuchada” para que un hombre pueda interpretarla en forma correcta es la siguiente: “Siento como si no entendieras totalmente lo que en realidad quiero decir, o no te interesaras en lo que siento. ¿Podrías mostrarme que estas interesado en lo que tengo que decir?”.
Si un hombre realmente entendió su queja, discutirá menos y podrá entonces responder en forma más positiva. Cuando hombres y mujeres están a punto de discutir, significa que no se están entendiendo. En esos momentos resulta importante repensar o traducir lo que han escuchado.
Debido a que muchos hombres no entienden que las mujeres expresan los sentimientos en forma diferente, juzgan o invalidan inapropiadamente los sentimientos de su pareja. Esto desemboca en discusiones. Aprende a evitar muchas discusiones mediante una correcta comprensión.
Uno de los desafíos más grandes para los hombres es interpretar correctamente y apoyar a una mujer cuando habla de sus sentimientos. El mayor desafío para las mujeres es interpretar correctamente y apoyar a un hombre cuando no habla. El silencio resulta muy fácilmente malinterpretado por las mujeres
Muy a menudo un hombre deja repentinamente de comunicarse y se torna silencioso. Al principio una mujer piensa que el hombre es sordo. Piensa que quizás no oye lo que se esta diciendo y por eso no responde. Hombres y mujeres piensan y procesan información en forma muy diferente. Las mujeres piensan en voz alta compartiendo su proceso de descubrimiento interior con un oyente interesado. Aun hoy, una mujer a menudo descubre que quiere decir a través del simple proceso verbal. El proceso de dejar simplemente que los pensamientos fluyan en libertad, expresarlos en voz alta, la ayuda a sacar provecho de su intuición. Este proceso es perfectamente normal y a veces especialmente necesario.
Pero los hombres procesan la información en forma muy diferente. Antes de hablar o responder, “meditan” o piensan en lo que escucharon o experimentaron. Interna y silenciosamente imaginan la respuesta más correcta y útil. Primero la formulan en su interior y luego la expresan. Este proceso podría tomar unos minutos u horas. Y para confundir aun más a las mujeres, si no tienen la suficiente información para procesar una respuesta, pueden llegar a no responder. Las mujeres necesitan entender que cuando él esta en silencio, esta diciendo: “Todavía no sé que decir, pero estoy pensando en ello”. En lugar de eso, ellas escuchan: “No te estoy respondiendo porque tu no me importas y yo voy a ignorarte. Lo que me has dicho no es importante y por lo tanto no responderé”.
Cuando un hombre esta en silencio, una mujer puede fácilmente imaginar lo peor, porque las únicas veces en que una mujer permanece en silencio es cuando lo que tiene que decir resulta perjudicial o cuando no quiere hablar con una persona porque ya no confía en ella y no quiere tener nada más que ver con ella. ¡No sorprende entonces que una mujer se torne insegura cuando un hombre se vuelve repentinamente silencioso!.
Cuando una mujer escucha a otra mujer, la tranquilizará al demostrarle que escucha y que le importa. De forma instintiva, cuando la que habla hace una pausa, la otra la tranquilizará emitiendo respuestas como “Oh, ajá, hmmmm, ah”.
Sin estas respuestas tranquilizadoras, el silencio de un hombre puede resultar muy amenazador. Al comprender la existencia de la cueva de un hombre, las mujeres pueden aprender a interpretar el silencio de un hombre correctamente, y responder a él.
POR QUÉ LAS MUJERES HABLAN
Las mujeres hablan por una variedad de motivos. A veces, por las mismas razones que los hombres dejan de hablar. Las siguientes son cuatro de las más comunes:
1. Para transmitir o reunir información. (Esta es en general la única razón por la que un hombre habla).
2. Para analizar y descubrir que quiere decir. (Él deja de hablar para imaginar dentro de sí que quiere decir. Ella habla para pensar en voz alta).
3. Para sentirse mejor y más concentrada cuando esta perturbada. (Él deja de hablar cuando se siente perturbado. En su mente tiene oportunidad de calmarse).
4. Para crear intimidad. Al compartir sus sentimientos íntimos es capaz de conocer su personalidad afectuosa. (Un hombre deja de hablar para volver a encontrarse. Teme que demasiada intimidad lo aparte de sí).
Sin esta comprensión fundamental de nuestras diferencias y necesidades, resulta fácil ver por que las parejas se pelean tanto en sus relaciones.
Pronto más...
¡Carpe Diem!
Fuente: los hombres son de marte, las mujeres de venus.
Escrito por Céfiro
Hace tiempo que escribí unos artículos realmente interesantes referentes a la lógica masculina en la seducción y he de decir que he estado investigando sobre el tema y aún quedan muchísimas cosas por decir.
Hoy les traigo una serie de puntos para que puedan comprobar de primera mano como somos de distintos los hombres y las mujeres en la seducción, más concretamente en nuestra comunicación:
Los idiomas de los hombres y las mujeres tienen las mismas palabras, pero la manera de usarlas ofrecen significados diferentes.
Sus expresiones son similares, pero tienen diferentes connotaciones o énfasis emocionales. Las malas interpretaciones son muy comunes. De manera que cuando surgen problemas de comunicación, creemos que se trata simplemente de uno de esos malentendidos esperados y que con un poco de ayuda seguramente terminaran entendiéndose.
Para expresar plenamente sus sentimientos, las mujeres adoptan la licencia poética y usan varios superlativos, metáforas y generalizaciones.
Para expresar plenamente sus sentimientos, las mujeres adoptan la licencia poética y usan varios superlativos, metáforas y generalizaciones. Los hombres toman erróneamente dichas expresiones en forma literal. Como no entienden el significado buscado, reaccionan en forma negativa sin brindar apoyo alguno.
Las mujeres dicen cosas como estas: "nunca salimos", "ya no me amas", "ya nadie me escucha"...
Los hombres responden así: “Eso no es verdad. Salimos la semana pasada", “Por supuesto que si, por eso estoy aquí”, “Pero si te estoy escuchando en este momento”...
Podrá verse de que manera la traducción “literal” de las palabras de una mujer podía fácilmente engañar a un hombre acostumbrado a utilizar el discurso como un medio de transmitir solo hechos e información. También podemos ver de que manera las respuestas de un hombre pueden conducir a una discusión. Una comunicación poco clara y poco afectuosa constituye el principal problema en las relaciones. La queja número uno de las mujeres respecto de las relaciones es la siguiente: “No me siento escuchada”. ¡Incluso esta queja es comprendida e interpretada en forma errónea!
La traducción literal de un hombre para la expresión “No me siento escuchada” lo conduce a invalidar y discutir los sentimientos de ella. Piensa que Sí la escuchó dado que puede repetir lo que ella dijo. Una traducción de la expresión de una mujer que dice “No me siento escuchada” para que un hombre pueda interpretarla en forma correcta es la siguiente: “Siento como si no entendieras totalmente lo que en realidad quiero decir, o no te interesaras en lo que siento. ¿Podrías mostrarme que estas interesado en lo que tengo que decir?”.
Si un hombre realmente entendió su queja, discutirá menos y podrá entonces responder en forma más positiva. Cuando hombres y mujeres están a punto de discutir, significa que no se están entendiendo. En esos momentos resulta importante repensar o traducir lo que han escuchado.
Debido a que muchos hombres no entienden que las mujeres expresan los sentimientos en forma diferente, juzgan o invalidan inapropiadamente los sentimientos de su pareja. Esto desemboca en discusiones. Aprende a evitar muchas discusiones mediante una correcta comprensión.
Uno de los desafíos más grandes para los hombres es interpretar correctamente y apoyar a una mujer cuando habla de sus sentimientos. El mayor desafío para las mujeres es interpretar correctamente y apoyar a un hombre cuando no habla. El silencio resulta muy fácilmente malinterpretado por las mujeres
Muy a menudo un hombre deja repentinamente de comunicarse y se torna silencioso. Al principio una mujer piensa que el hombre es sordo. Piensa que quizás no oye lo que se esta diciendo y por eso no responde. Hombres y mujeres piensan y procesan información en forma muy diferente. Las mujeres piensan en voz alta compartiendo su proceso de descubrimiento interior con un oyente interesado. Aun hoy, una mujer a menudo descubre que quiere decir a través del simple proceso verbal. El proceso de dejar simplemente que los pensamientos fluyan en libertad, expresarlos en voz alta, la ayuda a sacar provecho de su intuición. Este proceso es perfectamente normal y a veces especialmente necesario.
Pero los hombres procesan la información en forma muy diferente. Antes de hablar o responder, “meditan” o piensan en lo que escucharon o experimentaron. Interna y silenciosamente imaginan la respuesta más correcta y útil. Primero la formulan en su interior y luego la expresan. Este proceso podría tomar unos minutos u horas. Y para confundir aun más a las mujeres, si no tienen la suficiente información para procesar una respuesta, pueden llegar a no responder. Las mujeres necesitan entender que cuando él esta en silencio, esta diciendo: “Todavía no sé que decir, pero estoy pensando en ello”. En lugar de eso, ellas escuchan: “No te estoy respondiendo porque tu no me importas y yo voy a ignorarte. Lo que me has dicho no es importante y por lo tanto no responderé”.
Cuando un hombre esta en silencio, una mujer puede fácilmente imaginar lo peor, porque las únicas veces en que una mujer permanece en silencio es cuando lo que tiene que decir resulta perjudicial o cuando no quiere hablar con una persona porque ya no confía en ella y no quiere tener nada más que ver con ella. ¡No sorprende entonces que una mujer se torne insegura cuando un hombre se vuelve repentinamente silencioso!.
Cuando una mujer escucha a otra mujer, la tranquilizará al demostrarle que escucha y que le importa. De forma instintiva, cuando la que habla hace una pausa, la otra la tranquilizará emitiendo respuestas como “Oh, ajá, hmmmm, ah”.
Sin estas respuestas tranquilizadoras, el silencio de un hombre puede resultar muy amenazador. Al comprender la existencia de la cueva de un hombre, las mujeres pueden aprender a interpretar el silencio de un hombre correctamente, y responder a él.
POR QUÉ LAS MUJERES HABLAN
Las mujeres hablan por una variedad de motivos. A veces, por las mismas razones que los hombres dejan de hablar. Las siguientes son cuatro de las más comunes:
1. Para transmitir o reunir información. (Esta es en general la única razón por la que un hombre habla).
2. Para analizar y descubrir que quiere decir. (Él deja de hablar para imaginar dentro de sí que quiere decir. Ella habla para pensar en voz alta).
3. Para sentirse mejor y más concentrada cuando esta perturbada. (Él deja de hablar cuando se siente perturbado. En su mente tiene oportunidad de calmarse).
4. Para crear intimidad. Al compartir sus sentimientos íntimos es capaz de conocer su personalidad afectuosa. (Un hombre deja de hablar para volver a encontrarse. Teme que demasiada intimidad lo aparte de sí).
Sin esta comprensión fundamental de nuestras diferencias y necesidades, resulta fácil ver por que las parejas se pelean tanto en sus relaciones.
Pronto más...
¡Carpe Diem!
Fuente: los hombres son de marte, las mujeres de venus.
2 TIENEN ALGO QUE OPINAR:
Céfiro:
Muy acertado! y muy útil también. Sigue así. ;-)
Guido
P.D. Tu relato de seducción me ha encantado.
Gracias Guido!, me encanta que os sea de utilidad, si quereis colaborar con algo ya sabéis, un saludo!!
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